11 nov. 2008

Ushuaia: Una multitud ovacionó a Soledad Pastorutti en un show a beneficio

Más de dos mil quinientas personas disfrutaron del recital que la Sole brindó el pasado jueves en Ushuaia, donde presentó su décimo disco “Folclore”. Lo recaudado en las entradas fue donado a la Fundación Kau-Yack.

En el marco de las celebraciones del centenario de La Anónima, el pasado 6 de octubre, Soledad Pastorutti desplegó toda su fuerza y dote folclorista en Ushuaia para agitar el delirio y la alegría de más de dos mil quinientas personas, que colmaron el gimnasio del Empleado Público. En dos shows impecables, donde no faltó el revoleo de poncho, la Sole se presentó su décimo disco "Folclore" en el cual, más que nunca, reafirma su amor incondicional por el género musical que la hizo nacer y consolidarse como artista.

Por aproximadamente una hora y media, con ocho músicos en escena, y por algunos tramos con el acompañamiento de su hermana Natalia, Soledad cantó "Canción del Jornalero", "Luz de Luna" y "Escucha tu corazón" entre otros de su última producción; y asimismo repasó algunos clásicos como "A don Ata" "El tren del cielo", que le sacaron toda la energía al público presente.

Transitando por su momento de plenitud vocal, y después de haber realizado giras internacionales, incluso haber incursionado en el mundo de la televisión, este año la cantante también fue protagonista de la campaña que realizó Supermercados La Anónima en sus sesenta sucursales del país por su cien aniversario. Por estos días la llevará a varios rincones de la Patagonia para realizar diferentes show a beneficio. En este caso el valor de las entradas fue donado a la Fundación Kau –Yack, que trabaja en la confirmación de un centro de día para adolescentes con capacidades diferentes de la capital fueguina.

Antes de su presentación en conferencia de prensa Soledad Pastorutti expresó ante los medios locales que "Es un desafío volver, fuera del evento local más importante La Noche Más Larga , y es una gran posibilidad que tenemos para reencontrarme con la gente del sur, donde las distancias son más difíciles".

¿Cómo se sintió representando a La Anónima?
Para cualquier artista popular es un lujo. Sobre todo hoy, cuando hacer un espectáculo de estas características sin sponsor es más difícil. Sino hubiésemos venido mucho antes porque nuestro deseo es siempre estar cerca de la gente.

¿Cuando se involucró con Emilio Estefan sintió que se corrió del Folclore?
En ninguno de mis discos me corrí totalmente del folclore. El más osado es "A donde vayas", que es un disco que salió en el 2004. Hubo una reacción especial de la gente, y de la prensa. Creo que cuando uno viene con tanta carga éxito algo siempre sucede, como si camináramos sobre una cornisa. En algún momento algo tiene que pasar porque la vida es así. Venía con los tres primeros discos muy bien, y con el cuarto a la empresa discográfica se le ocurrió probar si lo que ocurría en la Argentina podía producirse en el mundo.
Como aritista surgí casi como una reacción social, de una época donde se privatizaban las empresas, y se miraba demasiado afuera. Cuando se me ofreció la oportunidad de ir a Miami, aquellos que me veían como una insignia, lo vieron como algo muy negativo. Igual creo que fue una experiencia muy positiva y que no me podía perder. En aquel momento estaban grabando en el mismo estudio Shakira y Alejandro Fernández, que corrieron con mejor suerte que yo. De todas maneras el disco vendió más que el anterior, pese a que quedaron los estigmas de mi época Estefan.

En su regreso de tus experiencias internacionales, queda la sensación que volvió con una voz diferente
Aprendí muchísimo afuera. Coincide también con una etapa de crecimiento personal de mujer, que fue lo que afecto un poco mi imagen. En aquel momento se decía que yo había cambiado mi imagen, y de verdad no había ido a otra peluquería. (risas) Pero creo que, con esa experiencia, crecí mucho vocalmente y de echo es uno de mis mejores discos. Igualmente hoy lo cantaría mucho mejor todavía. (risas)

¿Como influyó en usted en la televisión?
Para mi la tele es un medio que no es tan natural como el escenario. Si bien la idea de hacer el programa de folclore fue mía. Cuando me propuso el Canal 7 hacerla dudé porque trabajo muchísimo. No me sentía muy preparada, por eso se decidió que Marcelo Iriberne sea el principal conductor. La gente lo tomo bárbaro, sobre todo en el interior se mira muchísimo. Estoy llena de trabajo y creo que se lo debo a la televisión. Si estás en el medio existís, y da la sensación que si no apareces no estás vigente.

¿Su relación con los jóvenes, es parte del éxito de su carrera?
Eso me lo atribuyen mucho. Creo que el fenómeno hubiese ocurrido igual, con o sin soledad. Había mucha gente que estaban haciendo las cosas muy bien, y le había aportado algo nuevo al folclore.
Los Nocheros ya venían con un gran éxito, y yo era telonera en muchos de los festivales del interior. Yo llegue primera a Buenos Aires. Siempre ejemplifico que estábamos todos formando fila y como el concurso de La Anónima, con el que se gana la compra, en este caso me tocó justo a mi: Pero gracias a Dios se pudo sostener con el tiempo, y no fue solo una moda.

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