Nota en la Revista Caras
Soledad Pastorutti adelante su casamiento en Arequito.
Como una niña traviesa juega entre tules, sedas y encajes franceses. Se prueba tocados, se levante el cabello y ya imagina su marcha nupcial rumbo al altar. No está nerviosa. Sí, muy ansiosa. Aunque aclara que ese es su estado natural. Faltan apenas diez días para que Soledad Pastorutti (26) abandone su soltería y se convierta en la esposa de Jeremías Audoglio (28). "Como toda mujer, desde muy chiquita soñé con casarme por iglesia, con un increíble vestido blanco, y formar una familia. Claro que para llegar a eso primero debía encontrar al hombre ideal. Cuando hace siete años conocí a 'Jere', enseguida supe que era él. Nos enamoramos y vivimos los dos primeros años de noviazgo color de rosa. Luego debía aprender a calmar mi ansiedad. Jamás nos peleamos, pero yo soy insegura, pienso demasiado y me hago mucho problema por todo. Pasamos etapas muy difíciles pero, finalmente, el tiempo nos fortaleció. Jere me entiende, me apoya, es mi cable a tierra. Y esa actitud me enamora cada día más...", confiesa la mujer, olvidando por un momento a la artista.
Organizada y precavida como pocas, Soledad comenzó a planificar su boda hace un año. "Lo único que tenía seguro, era que se iba a realizar en Arequito, mi pueblo natal, donde haríamos una gran festichola para todos. Después vi un vestido en una revista que me gustó y guardé la foto para cuando fijáramos fecha", adelanta. Y entonces toma la palabra quien concretó ese sueño. El diseñador Laurencio Adot hoy da los últimos toques al traje de ensueño. "El vestido que vio Sole, lo confeccioné hace dos años. Cuando me trajo la foto, le dije te lo hago pero también dejame cierta libertad para agregarle un toqucito sexy. Y así fue. Es un traje super femenino, romántico y sofisticado. Cuidé mucho el hecho de que no perdiera la esencia de ella, con detalles muy típicos, pero con un importante escote en la espalda, una figura muy marcada y sofisticados detalles en bordados con cristales. No es un estilo romántico inocente, sino sexy. Es blanco con detalles de color. Va a sorprender. Lleva dos metros de cola y un velo, bordado en hilo, de 3,50 metros. Para el baile se cambiará de vestido. Y ahí, se impone el humor. Ya que se trata de un vestido, también blanco, pero con un poncho couture, íntegramente bordado, para revolear", adelanta sin develar totalmente el misterio. Todo el arreglo se completa con un tocado y ramo realizados por María Rosa Catini y zapatos de Ricky Sarkany. A la hora de definir su peinado, la novia volvió a entregarse a las expertas manos de Alberto Sanders y de Paula Escher. "Desde hace 4 ó 5 años que atiendo el cabello de Sole, y comencé con un pequeño cambio de look. Lo último que le realizamos fue colocarle unas extensiones, con mechitas con destello para que recupere su melena larga. Logramos un color castaño medio, con un desvío al café, pero sin cambios bruscos. Será una novia con cabello suelto, con alguna zona recogida con apliques y toquecitos diferentes. Un peinado con ondulación pero no cargado", concluye el estilista.
Para la hora de la ceremonia civil, Soledad eligió a su tía Alicia Tallei (hermana de la mamá) para que le diseñe el traje. "A Sole le hago la rompa desde hace años. Confeccioné su traje de 15, el de graduación y ahora hago los de los shows. Tengo el taller en mi casa, donde armé lo que toda mi vida soñé. Allí ya está un maniquí con sus medidas para evitar las pruebas. En esta oportunidad, llevará un vestido en crêpé opaco y con brillitos. Es un modelo tipo Jackie, con un solo hombro, que lleva una chaqueta corta adelante y larga atrás. Todo muy sobrio, con zapatos y cartera forrados en el mismo género. Además, estoy terminando los trajes para la iglesia de la mamá, las dos abuelas, las primas y el mío. En total, para esta boda hice 6 ó 7 vestidos", dice Alicia, quien está casada desde hace 32 años con Víctor y es mamá de Juan Manuel (30), Emilio (27) y María Laura (22).
"Concretar mi sueño de esta gran boda, nos ha llevado un gran esfuerzo. Todo un pueblo está revolucionado. Por eso quiero una boda de princesa. Voy a llorarme y bailarme todo. Siempre soñé con casarme y tener hijos. Además, en mi boda el coro de Arequito entonará el Ave María, con mi ex profesora Susana Naidich. En la recepción cantará Pablo Santos. Las luces estarán a cargo de Néstor Deligio y el sonido de Ariel Marti. Y el DJ será "Tato" Manso, de Rosario. Para mí, va a ser como un show más. Voy a estar rodeada por mis amores y, también, por todo mi equipo de trabajo", concluye Soledad Pastorutti.
Fuente: Revista Caras






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